Los bebés nacen con una variedad de reflejos innatos. El reflejo de búsqueda hace que el bebé gire la cabeza de un lado a otro, especialmente si le toca la mejilla o la boca. Los bebés también nacen con la capacidad de chupar automáticamente. Buscar y chupar son reflejos de supervivencia que ayudan al bebé a aprender a comer y estas acciones se vuelven menos reflejas y más dirigidas durante las primeras semanas y meses de vida.
Referencias
Shelov, S. P. (Editor-in-Chief). (2004.) Caring for Your Baby and Young Child: Birth to Age 5. The American Association of Pediatrics. Revised edition. New York: Bantam Books.