Antes de los 15 meses de edad, los niños no muestran signos de vergüenza: el sonrojo, la sonrisa y el contacto nervioso que a menudo acompañan a esta emoción. Entre los 15 y los 24 meses, los niños dan grandes pasos en la conciencia de sí mismos y se vuelven más conscientes de sí mismos como individuos. En esta etapa, los niños aprenden que otras personas tienen creencias, deseos y sentimientos diferentes a los suyos. Cuando se vuelven más conscientes de cómo otras personas pueden verlos, los niños pueden sentirse avergonzados.
Referencias
Lewis, M. (2000). The emergence of human emotions. In Lewis, M., & Haviland-Jones, J. M. (Eds.), Handbook of emotions (2nd ed.). New York: Guilford Press.