Durante los primeros meses, el llanto es la forma de vocalización más común de un bebé. Algunos llantos pueden sonar diferentes a otros, y los cuidadores pueden aprender a “leer” los llantos hasta cierto punto. Por ejemplo, un «llanto de dolor» tiende a comenzar con un gemido fuerte y repentino. A esto le sigue una larga pausa, una gran inhalación y luego otro gemido.
Referencias
Brazelton, T. (1962). Crying in infancy. Pediatrics, 29, 579