En los primeros meses, los bebés comienzan a emitir otros sonidos además del llanto. Los sonidos de arrullo ocurren con mayor frecuencia cuando el bebé está tranquilo, despierto y contento. Al principio, los sonidos de arrullos no parecen estar dirigidos a los adultos y probablemente sean una forma temprana de práctica vocal.
Referencias
Kaye, K. (1982). The mental and social life of babies. London: Harvester Press.