«¡Mami, mami, libro, libro!» dice antes de arroparlo para una siesta por la tarde.
Coges su libro favorito, lo envuelves en tus brazos y se acurrucan juntos para leer. Te ayuda a pasar las páginas y encuentra con orgullo el ratón escondido en la imagen. ¡Se ríe por «más!» mientras haces sonidos de animales para que la lectura sea más divertida.
En esos pocos momentos, su hijo se conecta con usted. El libro los une. Le está ayudando a desarrollar la atención y el entusiasmo necesarios para su “alfabetización emergente”: la creciente capacidad de leer y escribir.
Cuando se trata de alfabetización, lo importante es hacer de la lectura una experiencia positiva.
Desarrollando habilidades, fortaleciendo lazos.
Mucho antes de su ABC y mucho antes del jardín de infantes, su hijo comienza a desarrollar las habilidades que necesitará para leer y escribir:
- Oye cómo se usan las palabras.
- Él mismo entenderá y dirá más palabras.
- Aprende que los libros están llenos de ideas nuevas y divertidas.
- Querrá aprender a leer.
Compartir libros juntos crea recuerdos positivos:
- Aprende que los libros pueden informarle sobre su mundo.
- Ella sabe que leer es importante porque te tomas un tiempo para leer con ella.
- Cuando llegue a la escuela recordará que leer es divertido.
Construyendo un vínculo.
El tiempo de lectura compartido crea un vínculo entre usted y su hijo. Las investigaciones muestran que los bebés que pasan tiempo juntos y cariñosos de esta manera pueden concentrarse mejor y es más probable que quieran leer con sus padres cuando tengan 24 meses de edad.
¡Decir que sí!» a leer juntos.
Ya sea que se trate de un cuento de cinco minutos antes de acostarse o una visita a la biblioteca por la tarde, todo lo que necesita hacer es decir «¡sí!» a leer juntos.
Comparta momentos cotidianos.
Leer libros juntos no es la única forma de marcar la diferencia. Muéstrele a su hijo cómo funciona la lectura en su vida compartiendo momentos cotidianos, como recetas de lectura, revistas o incluso cajas de cereales.
Para que la lectura sea una experiencia positiva, tanto usted como su hijo deben estar preparados para disfrutar de su tiempo juntos. Compruebe su estado de ánimo y el estado de ánimo de su hijo antes de leer. Y deténgase si no funciona: más no siempre es mejor.
¡Haga que el tiempo de leer sea interesante!
¡Haga que su hijo participe! Hable sobre dibujos, déjela terminar las oraciones y que lea con usted. Deje que su voz se vuelva grande y pequeña, rápida y lenta. ¡Usa sonidos de animales y haz preguntas!
Consejos útiles para padres: ¡lean, lean y lean juntos!
Construirá un vínculo y preparará a su hijo para que aprenda a leer y escribir.
- Use el tiempo de lectura como un momento para sentirse cerca el uno del otro. Lean juntos tan a menudo como puedan.
- Tenga muchos libros listos; su interés cambiará a medida que crezca.
- Déjelo elegir el libro. Es posible que quiera el mismo una y otra vez.
- Sepa que no todos los tiempos de lectura transcurren sin problemas. Puedes volver a leer más tarde.
- Sea consciente del estado de ánimo que está creando.
- Haga de la lectura parte de su rutina para que sea algo que ambos anhelen.
- Siga el ejemplo de su hijo. Mantenlo divertido y haz un buen recuerdo del tiempo que pasamos juntos