Al final del segundo año, los niños están ganando cada vez más control sobre movimientos simples e integrando estas habilidades en acciones cada vez más complejas. Por ejemplo, los niños pasan de hacer garabatos desorganizados con crayones a acciones más controladas como copiar líneas simples. A esta edad, muchos niños también pueden construir torres de cinco o más bloques, lo que requiere coordinar varias acciones (alcanzar un bloque, agarrarlo, colocarlo encima y luego soltarlo suavemente).
Referencias
Fentress, J. C., & McLeod, P. J. (1986). Motor patterns in development. In Blass, E. M. (Ed.) Handbook of behavioral neurobiology, 8. Developmental psychology and developmental neurobiology. New York: Plenum.