Varios experimentos diferentes muestran que los bebés se inclinarán hacia patrones con alto contraste y se alejarán de patrones simples con poco contraste. Por ejemplo, los bebés tienden a estar interesados en objetos o imágenes con patrones de tablero de ajedrez en negrita o patrones de diana que tienen colores contrastantes nítidos. Muchos investigadores piensan que los recién nacidos se sienten atraídos por los bordes de los objetos y las áreas de contraste porque a menudo indican dónde comienzan y dónde terminan los objetos. La sensibilidad al contraste mejora de 1 a 3 meses.
Referencias
Banks, M. S., & Ginsburg, A. P. (1985). Infant visual preferences: A review and new theoretical treatment. In Reese, H. W. (Ed.), Advances in child development and behavior. Orlando, FL: Academic Press.
Fantz, R. L. (1963). Pattern vision in newborn infants. Science, 140, 296